La falsa pandemia del coronavirus (covid-19) y sus consecuencias

Millones de personas han estado atemorizadas porque los medios de comunicación masivos les han informado que hay una pandemia que se ha difundido alrededor del mundo. Y es que hacerlo así de irresponsablemente desfigura la realidad puesto que entonces la gripe debiera ser denominada pandemia. Y muchos de nosotros hemos tenido gripe y ¿acaso teníamos miedo de salir a la calle o se cerraban fronteras? Claro que no.

Se estima que la mortalidad de la gripe estacional asciende hasta 650.000 personas anualmente, y en lo que va del año han muerto casi 150.000 personas. ¿Y acaso tienes miedo porque te da un resfriado? No, que puede matar, claro que lo puede hacer en sistemas inmunes débiles. Y las cifras son absolutamente similares con el covid-19, pero no se la ha llamado pandemia. Algo que sí se hizo con el coronavirus mucho antes de alcanzar las cifras de mortalidad actuales. Entonces hay dos escenarios:

  1. La gripe es una pandemia
  2. La gripe no es una pandemia

Si la gripe no es una pandemia (es claro que no lo es), entonces el coronavirus tampoco es una pandemia. Pero si la gripe sí es una pandemia, entonces resulta que hemos estado rodeados de pandemias mucho más mortales y no por ello nos habían encarcelado en las casas, arruinado economías o cerrado fronteras. Por ejemplo, las enfermedades de transmisión sexual han cobrado la vida de más de medio millón de personas en lo que va del año, la malaria, por su parte, ha cobrado la vida de más de 290.000 personas. Y así con muchas enfermedades mucho más mortales. Pero entonces ¿cuál es el interés de los gobiernos y los medios masivos de comunicación de maximizar este virus? Porque claramente lo están maximizando en una forma ridícula.

Nivel de mortalidad porcentual

Ahora bien, en la actualidad hay cerca de 2.500.000 personas confirmadas con el virus, de los cuales han fallecido cerca de 170.000. Esto nos da una tasa de mortalidad del 6.8%. Sin embargo, se ha demostrado que hay entre 7-8 veces más contagiados que los que se reportan oficialmente porque la inmensa mayoría de personas sobrelleva los síntomas en casa y sólo acude al hospital cuando las cosas se comienzan a poner mal. Es decir que la operación correcta debe ser (2.500.000×8)x0.85%=170.000. Es decir, una mortalidad del 0.85%, algo perfectamente equivalente a la mortalidad de un simple resfriado, una gripe estacional.

Así las cosas, ¿dónde está la pandemia? Ya sabemos dónde: en la mente de los gobiernos y en los medios de comunicación. Esto suponiendo que no hubiera alteración de la información, que no hubiera personas que fallecen de otra cosa, pero que se reportan como covid-19, que sabemos que los hay. Esto suponiendo que no mueren de su enfermedad base, agravada por el virus, y que aun así se reportan como covid-19, que sabemos que es así (es como si alguien que tiene cáncer muriera teniendo gripe, y entonces no se reportara como muerto a causa de cáncer, sino de gripe). Entonces, en ese orden de ideas la cifra porcentual de mortalidad es muy inferior todavía.

Muertes por hambre

¿Sabías que en lo que va del año han muerto más de 3 millones de personas en el mundo de hambre, de física hambre? Pero ante ello los medios de comunicación ni los gobiernos están escandalizados…
Las víctimas del covid-19 no representan ni el 5% de esta cifra, pero dentro del circo de los mass media eso sí tiene a los hospitales al borde del colapso. Esto evidencia su mentira.

Muertes por aborto

¿Sabías que en lo que va del año más de 12 millones de bebés en el mundo han muerto abortados? Pero ante ello los medios de comunicación ni los gobiernos están escandalizados…
Las víctimas del covid-19 no representan ni el 1.2% de esta cifra, pero dentro del circo de los mass media eso sí tiene a los hospitales al borde del colapso. Esto evidencia su mentira.

Y eso evidencia su mentira porque si bien ni los abortos ni el hambre son una pandemia (aunque sí lo son desde un punto de vista), ni todos pasan por los hospitales, si podemos inferir que un buen porcentaje de ellos lo hace. Inclusive tomando como referencia un 10% (una cifra modesta realmente, indudablemente será un porcentaje mayor), eso implicaría que aproximadamente 1.200.000 ((3.000.000+9.000.000)x10%) han debido de pasar por hospitales en lo que va del año. Y no han colapsado. ¿Cómo es que colapsan con 170.000 casos? Y esto sin contar las otras innumerables causas de muerte.

Muertes por miedo

Algo no menos importante a tener en cuenta es las muertes ocasionadas por el pánico, por el miedo. Es lógico que cuando la información es presentada al público en la forma en que ha sido presentada, es lógico que cuando a cada instante los medios masivos de comunicación bombardean a la población con cifras absolutas (y no cifras relativas ni comparativas) con respecto a la cantidad de muertos, cuando se le dice que estamos en medio de una pandemia, cuando se le muestran imágenes dramáticas en calles y en hospitales (muchas de ellas manipuladas a conveniencia y correspondientes a otros hechos y tiempos), las personas entran en pánico, se genera miedo. Y ¿qué produce el miedo? Por una parte, incapacidad de reacción, nublamiento mental, estrés, depresión, y todo ello, en suma, baja las defensas y, por consecuencia, suprime el sistema inmune. Todo ello, a su vez, aumenta la producción de adrenalina y cortisol, algo que en principio ayuda preparando el cuerpo a reaccionar, pero que a cambio tiene efectos catastróficos puesto que disminuyen los leucocitos (glóbulos blancos), es decir, las células que defienden al organismo de posibles infecciones, dejándolo expuesto al riesgo potencial de contraer enfermedades.

El efecto placebo y la somatización

En 2013 en Colombia se presentó una novela llamada La hipocondríaca, misma que narraba la historia de una mujer que sufría de hipocondría, un desorden que hace que la persona crea que está enferma, o que ante el menor malestar somatice de tal forma que considera que está gravemente enferma. Dicha producción debió ser acortada y finalmente sacada del aire debido a la avalancha de personas que reportaban que al ver la novela se enfermaban o presentaban diferentes síntomas. ¡Y era sólo una novela! ¡Pero a pesar que sólo era una novela lograba ese impacto! ¿Qué no sucederá ahora cuando los gobiernos y los medios de comunicación les dicen a las personas que están en medio de una pandemia? ¿De un virus mortal que ha cobrado miles de vidas? Lógicamente muchas personas somatizarán la enfermedad, se enfermarán y llegarán a los hospitales incrementando las cifras fatales.

Y es natural, y debemos presumir que esto lo saben perfectamente los orquestadores de la falsa pandemia.

Muertes originadas por el encierro

Pero hay todavía más, pues no sólo se está matando con el miedo y la somatización, sino que también se mata con el encierro, con la ansiedad que produce, con la claustrofobia, con el sedentarismo, especialmente catastrófico en enfermedades coronarias, obesidad, taponamiento de arterias, etc., etc. Pero claro, quizás nunca sepamos los niveles de mortalidad causadas por ello, quizás sean inclusive mucho más letales que el propio virus, pero se oculta convenientemente.

Muertes originadas por la no atención de enfermedades prioritarias

Mientras que muchos hospitales permanecen vacíos, y mientras que muchos enfermos que necesitan atención prioritaria debido a enfermedades graves y de urgente atención, suelen no encontrar atención bajo el argumento que se está dando prioridad a las víctimas del covid. Es decir, no sólo se está matando bajo el miedo y la somatización, sino a los que necesitan atención urgente se les niega la atención, matándolos indirectamente. Sí, muchos de ellos adultos mayores, parece que se quieren deshacer sistemáticamente de ellos.

Los falsos índices de mortalidad del covid-19

Ahora bien, existe desinformación con respecto a que las personas mueran de covid-19, ello no es así. No digo que no hayan personas que verdaderamente sí mueren a causa directa del virus (uno entre tantos otros, y ni de lejos el más mortal), lo que sucede es que la inmensa mayoría no muere a causa del virus sino de su enfermedad base y de su sistema inmune frágil, complicada y debilitado por la acción de uno de tantos virus, el más ridículo acaso, sólo que con un inmejorable y macabro departamento de marketing.

En otros casos se han encontrado denuncias de médicos a los que les han impuesto dictaminar falsamente decesos a causa de coronavirus, especialmente de aquellos que murieron a causa de otros tipos de virus o de enfermedades pulmonares. En suma, tenemos una manipulación de la información a niveles jamás vistos.

Así las cosas, ¿de verdad estás dispuesto (a) a creer siempre en los medios de comunicación? Eso es como creer que los gobiernos quieren tu bienestar. Llevan cientos de años «luchando» por tu bienestar pero lo que han hecho es conseguir que la humanidad esté en un estado de subyugación y miseria cada vez más crítico. Los dirigentes te engañan y, en absoluto quieren tu bienestar, y ¿sabes de quién son los medios de comunicación? ¡Eureka! De los gobiernos, de los dirigentes, de la élite. No que siempre mientan, es una mezcla de verdades y mentiras a conveniencia, pero en este caso la nariz ha ido a kilómetros burlándose de la inteligencia de las multitudes.

Los motivos detrás de la falsa pandemia

Ahora bien, si convenimos en que todo esto es una falsa pandemia y que nos han mentido, cabe la pregunta ¿por qué lo han hecho? ¿Qué hay detrás? ¿Qué pretenden? Ese ocultamiento y manipulación de la información es indicativo claro de que hay un plan oscuro detrás de todo ello. Veamos sólo algunas posibilidades:

Ocultar la causa real del colapso del sistema financiero

La humanidad ha venido siendo esclavizada por el dinero, por unos papelitos, por unos dígitos en pantalla. Y ello ha hecho que se deba crear y crear dinero de la nada, dinero que luego también sigue creando mucho más dinero de la nada debido al interés con el que los gobiernos, las entidades y las personas deben devolverlo, lo que genera una burbuja que, en el momento que crece y crece, se vuelve insostenible y llega un momento en el que explota. Pues bien, ese colapso ya estaba el borde de ocurrir (cientos y miles de fuentes hablaron de ello en su momento), sólo que si ello hubiera sido así los ojos hubieran ido a la FED, a los bancos centrales, a los banqueros, en últimas, a la élite. Entonces fue un buen motivo de distracción que apareciera el virus. A partir de entonces todo era culpa del coronavirus, si el dólar subía era por el coronavirus, si las bolsas caían era por el coronavirus, si el presidente defecaba era por el coronavirus…

Deshacerse de nuestros adultos mayores y salvar a los fondos pensionales

Es claro que el sistema pensional está al borde del colapso y que los adultos mayores son muy incómodos para los gobiernos en ese sentido, no sólo por la improducción, sino por el dinero que implica para los fondos pensionales y el esquema pensional en general. Así que aquí se matan a dos pájaros de un sólo tiro: se mata a la población mayor, y se ponen a salvo los fondos pensionales.

Crear una crisis-colapso de dinero-deuda

La FED, ante esta crisis, sólo ha acertado a imprimir decenas de billones de dólares para inyectarlos en la economía para «salvarla». Y como quiera que los gobiernos necesitan dinero para atender la «pandemia», piden préstamos a los entes internacionales. Esos préstamos van luego a los bancos centrales de los países, de allí a los bancos comerciales, y de allí a las personas. Y en últimas lo que tendremos es una crisis-colapso de dinero-deuda. El objetivo es que todos terminemos endeudados. En muchos países la solución de los gobiernos ha sido emitir créditos, créditos que luego serán impagables puesto que las cuarentenas han roto la cadena de suministro, han colapsado la economía.

El negocio de las farmacéuticas

Si hay algo que los hospitales no tenían era respiradores, y ahora se venden a cinco o más veces de su valor comercial. Pero no sólo ello, sino que las multitudes en pánico han corrido a las farmacias a agotar mascarillas (tapabocas), alcohol, jabón antibacterial, papel higiénico, suplementos vitamínicos y todo tipo de fármacos que pudiera «protegerlos» de la «pandemia», productos que obviamente provienen de las grandes industrias farmacéuticas, propiedad de los grandes millonarios del mundo.

Destrucción de los pequeños y medianos comercios

El confinamiento forzado, el cierre de la actividad económica hará que los pequeños y medianos comercios, inclusive que pequeñas y medianas empresas, entren en quiebra puesto que no pueden sostener el cierre de sus locales o de su actividad por tiempos prolongados, y cuando reabran sólo tendrán créditos y deudas impagables. Esto será el fin para muchos, lo que beneficiará a las grandes empresas, ¿propiedad de quién? Sí, de la élite, de los dueños del mundo.

Eliminación del dinero físico

Se ha comenzado a promover que el dinero físico no es higiénico y que es potencial fuente de contagio. A su vez, el confinamiento forzado ha promovido el uso de canales digitales, por lo que esto nos acerca a la eliminación del dinero físico y al uso del dinero digital. Esto es algo que a los gobiernos les resulta muy provechoso porque podrán grabar con impuesto inclusive un dulce que compremos, o liquidar la declaración de renta quitándonos hasta el máximo posible. Pero también podrán saber qué compramos, cuándo, donde, cada cuanto, podrán saber todo de nosotros.

Restricción y control de las libertades humanas

No hemos de pensar que una vez pasada la crisis del coronavirus, los gobiernos nos devolverán las libertades que nos han quitado, no, de hecho ya hay quien sugiere utilizar los mecanismos tecnológicos para que, en nombre de la salud de todos, puedan hacer seguimiento de dónde estamos, qué hacemos, qué compramos, con quién nos encontramos. Incluso llegue el día en que debamos pedir permiso para salir de nuestra ciudad, de nuestro pueblo.

Desensibilización hacia el otro

Esto no es una nimiedad, esto es algo muy grave. Nos van a hacer ver que el otro ya no es nuestro amigo, nuestro hermano, nuestro vecino, sino nuestro potencial enemigo. Esto nos hará aislarnos unos de los otros, que se suprima el contacto físico, que no lo besemos, que no lo abracemos, que ojalá ni lo miremos ni lo olamos. Esto produce desensibilización por el otro, apatía. Pero además la virtualización de las actividades humanas hace que las personas no puedan coordinar tan bien sus protestas, la manifestación de sus inconformidades. Esto apagará ese espíritu de sublevación contra la opresión y la aniquilación de las libertades humanas más elementales.

Vacunas

Sin duda, una de las máximas ambiciones de la élite que, a través de los gobiernos y los medios de comunicación, quieren hacerle ver a las personas que sólo a través de una vacuna se podría tener una solución (vacunas, por cierto, acusadas desde hace tiempo como contenedoras de metales pesados nocivos para la salud, y ni qué decir que hay quien sostiene que, de hecho, el virus vendría en la vacuna). Esto es muy extraño, ¿qué tienen esas vacunas? ¿Por qué el afán de los gobiernos y de la OMS de implementarlas? ¿Por qué no puede ser a través de medicamentos? ¿Por qué, como sugiere la doctora Chinda Brandolino, no puede ser a través de tratamientos alternativos como el dióxido de cloro, denigrado por los presuntos expertos de la medicina, pero defendido por miles de personas que lo han probado y dan testimonio de sus beneficios; o también con el uso de medicamentos como la ivemertina, o inclusive con el uso de megadosis de vitamina C endovenosa, satanizada usualmente por los medios oficiales?

Instauración de un nuevo orden mundial

El objetivo final y secuencia de todo lo anterior, perseguido desde hace décadas por la élite y secundado por la mayoría de líderes políticos del mundo y personas y familias como los Obama, Bush, Clinton, Soros, Gates, Rothschild, Rockefeller, además de los principales banqueros e instituciones como la FED, bancos centrales, ONU y OMS, entre muchos otras más.

Consultas:
https://www.worldometers.info/
https://ncov2019.live/